Matriz productiva de Chillán: hacia la consolidación del centro comercial, educacional y de servicios de la futura región

 

Chillán es el centro de comercio y servicios indiscutido de la Provincia de Ñuble: en la ciudad se abastecen de bienes y servicios las 20 comunas restantes, pero principalmente, de servicios, como los financieros, educación, salud, asesorías, transporte y telecomunicaciones, logística y almacenamiento, así como los servicios públicos y los específicos para los sectores forestal y agropecuario.
Además, la ciudad cuenta con una base industrial vinculada a la elaboración de alimentos (agroindustria) y a la actividad maderera, así como un creciente desarrollo del turismo, lo que incluye hoteles y restaurantes.
Desde la perspectiva del empleo, las estadísticas del INE muestran que a nivel provincial (no hay datos comunales), un 18,5% de los ocupados se desempeña en la agricultura; un 16,1% en el comercio; el 10,7% en enseñanza; 10,2% en la industria manufacturera; 7,4% en la administración pública; 7% en la construcción; 5,3% las actividades de salud y un 5,1% en el transporte, entre otros.
Lo anterior revela la alta dependencia de la economía local de cuatro sectores clave: el comercio, los servicios, la agricultura y la industria, lo que da cuenta, según el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad del Bío-Bío, Benito Umaña, de la “escasa diversificación de nuestra matriz productiva”, una situación que según explicó, tiene como consecuencia una alta exposición a la volatilidad de los precios de las materias primas y una estructura salarial baja, con altos niveles de precariedad laboral.
Según el INE, el 50% percibe un ingreso igual o superior a $300 mil; en tanto, la Casen 2015 reveló que en Chillán el ingreso per cápita del hogar promedio alcanzó a $317 mil, la cifra más alta de la Provincia, que registró un incremento de 33,7% en comparación con la Casen 2013.
Los números confirman el rezago económico de la capital de Ñuble respecto del promedio país, que se traduce en un desempleo de 8,8% (febrero-abril de 2017), y una tasa de pobreza de 16,3% en Chillán y de 9,9% en Chillán Viejo. Esto responde, según Umaña, a que en la zona hay una baja agregación de valor a la producción, tanto por la falta de inversiones como por la escasez de capital humano calificado, ya que si bien la ciudad cuenta con instituciones de educación superior, buena parte de los egresados emigra a otras zonas en busca de mejores oportunidades laborales.
Cómo se viene el futuro
En opinión del director de CER Regional, Renato Segura, “los sectores agrícola, agroindustrial y turismo en torno a las actividades productivas, tienen un alto potencial de crecimiento” en la futura Región de Ñuble, lo que determinará el dinamismo de su capital como centro de servicios.
Según el presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, Alejandro Lama, la matriz productiva del futuro “va a estar basada principalmente en el comercio y los servicios, incluyendo educación, todo esto potenciado fuertemente por la matriz productiva de Ñuble, basada en la fortaleza agroindustrial, turística, vitivinícola y forestal”, destacando el rol que tendrá la ciudad como capital de la futura región, las proyecciones de crecimiento del turismo en la zona cordillerana y la ubicación estratégica de Chillán desde el punto de vista logístico y de la conectividad vial.
Por su parte, Juan Ramírez, presidente de la Corporación de adelanto y desarrollo de Ñuble (Corñuble), expresó que “será una matriz definida y ya hay señales claras. Los rubros protagonistas están en lo agroalimentario, el turismo y el mundo académico”, y explicó que el cambio climático favorecerá el desarrollo de rubros agrícolas altamente rentables.
En ese sentido, Ramírez expresó que los desafíos son “generar un escenario adecuado y atractivo para atraer la inversión privada, mejorando la conectividad y los servicios de parte del ente público, retener y atraer el capital humano de calidad y por sobre todo, un trabajo asociativo con nuestros vecinos penquistas”.
De igual forma, el timonel del comercio hizo hincapié en que uno de los principales desafíos “está en contar con el capital humano más especializado para crecer. Hay mucha fuga de profesionales, porque aquí no están las oportunidades, lo que esperamos vaya cambiando”.