Diputados coinciden en que se abren oportunidades de progreso y bienestar

Diputados coinciden en que se abren oportunidades de progreso y bienestar

Rosauro Martínez (Renovación Nacional)

Cuando en 1996 solicité al Ejecutivo el estudio de factibilidad sobre la creación de la Región de Ñuble, estaba convencido de que poseer una identidad común y un fuerte sentido de pertenencia eran ventajas para que la autoridad decidiera transformar a la Provincia en Región.

Han pasado casi 20 años y el anhelo de independizarse administrativamente de la Región del Biobío parece más cercano.

No se trata de un capricho de unos pocos, sino que de una iniciativa transversal que no tiene colores políticos. Se basa en que la descentralización administrativa permite crear políticas según las necesidades del territorio: los recursos se distribuyen de mejor manera, el conocimiento técnico puede ser mucho más especializado y la decisión política más oportuna y acertada.

Los argumentos para ser región son conocidos y estudiados: contamos con la extensión territorial necesaria, la población, la generación de recursos económicos y, sobre todo, una identidad que nos diferencia de Concepción y del resto de la región.

Pero también tenemos comunas con extrema pobreza y una distribución del presupuesto desproporcionada frente a la capital regional.

Esto último es lo más relevante al momento de pensar en el camino que queremos seguir para alcanzar el desarrollo. Entonces, es necesario acercar la toma de decisiones a las personas, incorporando más sectores al proceso social y político local, sobre todo aquellos tradicionalmente alejados o excluidos.

Ello implica una profundización de la participación ciudadana y, por consiguiente, de la democracia, facilitando, además, el control ciudadano de las administraciones territoriales, así como la detección y el tratamiento oportuno de las necesidades y requerimientos de la población.

Una efectiva descentralización es un objetivo clave para impulsar el desarrollo armónico del país y corregir los eventuales desequilibrios entre sus regiones y también al interior de las mismas, donde las capitales regionales y su entorno más directo concentran desproporcionadas oportunidades en términos de actividad económica, empleo, remuneraciones, beneficios sociales y, en general, de un conjunto de variables que generan un nuevo centralismo, ahora en la propia región.

Tenemos que convocar a todos los actores posibles para que la futura Región del Ñuble alcance la prioridad que necesita en la agenda de políticas de descentralización impulsadas por el gobierno.

Por mi parte continúa el apoyo incondicional. Ahora es tiempo de que quienes no se han sumado a este anhelo lo hagan. Soy un convencido de que es un cambio que nos beneficiará a todos.

El mundo político local está comprometido y la ciudadanía también ha comenzado a hacer parte suya esta iniciativa, pero aún queda que sectores productivos, gremiales y otros se sientan igualmente comprometidos. Esta es una tarea de todos.

El proyecto de la Región del Ñuble se inserta de modo perfecto en el proceso de descentralización del país”

Jorge sabag (Democracia Cristiana)

La iniciativa de la creación de la Región de Ñuble ha calado hondo en la esperanza y sueño de miles de personas que se han hecho parte de él y de un anhelo de desarrollo y progreso.

Ñuble cumple con todos los requisitos para constituirse como región. Es indudable que en ello han sido determinantes las cerca de cuarenta organizaciones sociales que, junto a los parlamentarios, hemos estado respaldando este proyecto.

También hay que destacar dos circunstancias adicionales que nos deben animar en nuestro permanente optimismo. Por un lado, el compromiso de la Presidenta Bachelet para que el proyecto de ley que creará la Región de Ñuble no se circunscriba a la definición de los nuevos límites y a la creación de la institucionalidad respectiva, sino también su voluntad de que la iniciativa sirva además para el diseño de una estrategia de desarrollo para los próximos 50 años y que debe llevar al territorio a constituirse en la región agroalimentaria, con énfasis en la agroecología, el turismo de mar a cordillera, el desarrollo de energías renovables no convencionales y por sobre todo la capacitación de su capital humano, manteniendo la rica tradición cultural e histórica.

En esta segunda administración de la Presidenta Bachelet hay una innegable voluntad por avanzar en el proceso de descentralización del país, dentro de lo cual se inserta de modo perfecto el proyecto de la Región del Ñuble.

Todo ello configura un escenario altamente propicio para nuestras intenciones de lograr una mayor autonomía, de modo que los esfuerzos de nuestra gente y los recursos de nuestra tierra nos permitan resolver los problemas de siempre: conectividad, sequía y pobreza.

Este proceso de autonomía permitirá acercar las decisiones a la gente y enfocar de mucha mejor manera las inversiones, todo lo cual mejorará las condiciones de vida y las oportunidades de progreso para los ñublenses. Es un sueño pronto a hacerse realidad.

Carlos Abel Jarpa (Partido Radical Social Demócrata)

La estrategia de desarrollo será fundamental para fijar los lineamientos de las comunas integrantes de esta nueva unidad administrativa. De esta forma se pueden establecer ciertas ideas fuerzas que permitan sostener un desarrollo generalizado y así focalizar las políticas públicas que permitan generar nuevas y concretas oportunidades para sus habitantes.

Ñuble debe tener una identidad clara, la cual se debe fortalecer por medio del ministerio de Agricultura, transformando a la futura capital regional en un centro de investigación agropecuaria, potenciando el desarrollo por medio del fomento productivo y generando los lineamientos acordes para transformar a Chile en potencia agroalimentaria. La futura región por sus características geográficas debe transformarse en el abastecedor natural de alimentos del centro-sur de Chile, incrementando la superficie de riego con la creación del embalse La Punilla y obras de mediana y menor envergadura.

Igualmente debe incentivar por medio de los centros de educación superior instalados en la zona la investigación aplicada y generar así un campo de acción mayor en la introducción de nuevos cultivos.

Otro desafío fundamental es mejorar la infraestructura vial, la cual permitirá incrementar el comercio y será un factor descentralizador fundamental para reactivar la actividad económica, lo cual está ligado directamente a la creación de las nuevas provincias y sus polos de desarrollo.

La futura Región del Ñuble es un gran logro, pero también un enorme desafío para todos sus habitantes, donde el trabajo en conjunto, público y privado, será clave para hacerla competitiva a nivel país.

Loreto Carvajal (Partido Por la Democracia)

El anhelo de que Ñuble sea considerada como una región nace hace más de quince años, cuando un grupo de ciudadanos comprometidos con el desarrollo local se dio cuenta de la importancia que podía significar este hecho para el progreso de la provincia, sus comunas y principalmente su gente.

Este sueño fue tomando forma y sumando a más personas. Por eso decimos que Ñuble será región por voluntad y el esfuerzo de todos. Por la transversalidad de los apoyos conseguidos y del convencimiento generalizado.

El principal objetivo de la nueva Región de Ñuble es posicionarla en el contexto de inversión, desarrollo y sobretodo de integración en el plano nacional.

Actualmente, Ñuble con todas sus características y potencialidades yace en un rincón oscuro de la Región del Bio Bio. Tenemos 500 mil habitantes, una rica diversidad cultural y económica y riquezas en materia forestal, agrícola y vitivinícola que no están siendo desarrolladas a cabalidad.

Hoy la mayoría de los recursos que llegan a la Región del Bio Bio se concentran en las provincias de Concepción y Arauco. Nosotros entendemos que existen allí problemas importantes debido a la escasez hídrica y la falta de conectividad, sin embargo, no podemos seguir en un plano de desigualdad.

Estamos esperanzados que tal como hoy la Presidenta Bachelet nos propone un mapa de país descentralizado, nosotros seamos capaces de asumir los desafíos que conlleva convertirse en una nueva región.

Para ello se hace necesaria y vital la participación permanente de la comunidad de Ñuble, del mundo académico, organizaciones públicas y privadas en el diseño de una estrategia de desarrollo que atraiga inversiones y permita explotar las potencialidades de la agricultura y el turismo, sin perder nuestra identidad cultural. Estoy convencida de que tenemos todas las condiciones y capacidades para convertirnos en una región modelo.