Historia e identidad, las mayores fortalezas de la futura región del Ñuble

Si solo bastara enumerar los argumentos y fortalezas que tiene un determinado territorio para obtener su independencia administrativa, hace mucho tiempo Ñuble ya debería haberse convertido en región.

Propios y extraños reconocen el basto cúmulo de virtudes y potencialidades que envuelven a nuestra soñadora provincia, los que sin lugar a dudas configuran una verdadera carta de presentación que no hace más que reforzar la postura a favor de la creación de la región XVI a aquellos que están convencidos de la necesidad de que se concrete aquel anhelo, y al mismo tiempo sirve para convencer a los que aún dudan de la factibilidad del proyecto independentista local.

Legado histórico y cultural Una indiscutible riqueza inmaterial que incluso traspasa las fronteras nacionales han dejado los nacidos en esta parte del país.

Ñublensinos de la talla de Bernardo O’Higgins, Arturo Prat, Arturo Merino Benítez, son algunos de los personajes que con sus vivencias y sus propias luchas, han aportado notables episodios imprescindibles en la construcción de la historia regional, chilena y latinoamericana.

En términos culturales, el escenario es aún más decidor en cuanto a lo que ha entregado la provincia. La lista es larga, pero de forma un rápido repaso nos lleva al antipoeta Nicanor Parra, a los poetas Gonzalo Rojas y Volodia Teitelboim, a la cantante popular Violeta Parra, al pintor Arturo Pacheco Altamirano, entre otras figuras locales imposibles de obviar al momento de mencionarse el legado artístico nacional. Identidad y territorio De acuerdo a un estudio realizado por el Centro de Estudios Urbano Regionales de la Universidad del BíoBío (UBB), los residentes de nuestra provincia guardan un fuerte lazo identitario.

De hecho, el conjunto de valores, símbolos, tradiciones, creencias y modos de comportamiento que dan forma a la identidad, se ha mantenido incólume en el sentir del habitante local, a pesar del permanente discurso que difunden los diferentes gobiernos que buscan difundir y homogenizar la idea del ser chileno antes de pensarse como propio a su zona de habitación.

En referencia al territorio, existe un estrecho vínculo entre ñublensino y el espacio que ocupa la administración provincial. Un fuerte sentimiento de arraigo con el terruño es entendible por la identificación y orgullo que crece en el nacido en Ñuble, ya sea por la cantidad de producción artística y cultural (del pasado hasta hoy), así como por la imponente majestuosidad de su geografía que se extiende de mar a cordillera.